martes 27 de septiembre de 2011

Competentes para evaluar los daños por rotura, avería o funcionamiento incorrecto de una presa

Una vez más tenemos que hablar de nuestras competencias profesionales, ya que una vez más las han puesto en tela de juicio. Esta vez le ha tocado a la Confederación Hidrográfica del Júcar, que cuestionaba la capacidad del Ingeniero Agrónomo en materia de presas.


Los hechos se remontan a 2004, cuando la Confederación Hidrográfica del Júcar denegaba la emisión de un informe sobre “Clasificación de Balsa” de una Comunidad de Regantes, achacando a dicho informe una serie de deficiencias, entre ellas que no estuviera realizado por un Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, considerando insuficiente la firma de un Ingeniero Agrónomo.


El Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Levante tomó cartas en el asunto presentando un “recurso ordinario” ante la Confederación Hidrográfica, que lo desestimó. El Colegio de Levante impugnó la resolución de dicha Confederación, llevando el caso hasta el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana. En 2007, la Sala de lo Contencioso Administrativo de dicho Tribunal declaró contrario a derecho la resolución de la Confederación Hidrográfica y la anuló, argumentando que este organismo no puede pedir que el informe vaya firmado por un Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, ya que “la información suficiente que debe facilitarse a la Administración sobre evaluación de los daños por la eventual rotura, avería grave o funcionamiento incorrecto de la presa no es equiparable a un Proyecto Técnico, por lo que no son aplicables las normas sobre delimitación de competencias profesionales para la redacción de proyectos”.

Ese mismo año, la Administración General del Estado presentó un recurso de casación contra la sentencia del Tribunal Supremo. Este recurso de casación ha sido desestimado por este órgano, que ha confirmado el fallo del Tribunal Superior de Justicia y reconocido la competencia de los ingenieros agrónomos a la hora de evaluar los daños por rotura, avería o funcionamiento incorrecto de una presa.

1 comentarios:

  1. Lo sorprendente es que alguien dudara de ello

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